Un productor local de vainilla premiado en la Feria de Agricultura

“Este año nuestros esfuerzos fueron una vez más recompensados. Innovar para siempre producir una vainilla de mejor calidad es lo que nos motiva. Lo que me interesa, es que un gran chef diga que nunca antes había conocido tal aroma, que reconozca mis productos a ciegas y ¡no por su etiqueta! La excelencia es lo que permitirá a la Reunión traspasar sus fronteras y hacerse conocer en el mundo. Por eso Qualitropic nos proporciona un apoyo inestimable” se alegra Bertrand Côme, director de La Vanilleraie y miembro de Qualitropic desde 2010.

En efecto, el productor y preparador de vainilla en La Reunión obtuvo dos recompensas en la Feria de Agricultura: el premio de excelencia por su empresa La Vanilleraie en Sainte-Suzanne por tercer año consecutivo y la medalla de plata (el galardón más alto ya que ninguna medalla de oro, ni tampoco otras medallas fueron galardonadas este año) por la calidad de sus productos.

Además, Olivier Roellinger, restaurador y ex tres estrellas Michelin comentó: “Es sin duda uno de los mejores preparadores de vainilla en el mundo”. Bertrand Côme trabaja desde hace 28 años en el ámbito de la vainilla. Recién diplomado de ingeniería agrícola, integra el mundo de la vainilla en cuanto llegó a la Reunión en 1987.

Cuando cierra la Casa de la Vainilla en Saint André en 2006, Bertand Côme entiende que tiene que aprovechar esa oportunidad y los 40 000 visitantes que atraía el establecimiento cada año. En 2009, decidió trabajar por su cuenta para dar rienda suelta a sus deseos de innovación y de calidad, lo que no le dejaban hacer sus jefes.

Eligió el dominio del Grand Hazier en Sainte-Suzanne, que fue reformado de manera grandiosa para la ocasión por la familia Chassagne, propietaria. Empezó la aventura con cuatro socios, también apasionados por la vainilla. Al principio, es difícil, los bancos locales no quieren apoyarle. Afortunadamente, obtiene el apoyo de algunos inversores privados que le ayudan con su proyecto. Hoy, ha creado 4 empleos (además del suyo), trabaja con una treintena de agricultores de la Reunión quienes decidieron apoyarle, cultiva su propia vainilla y la comercializa.

La mayoría de su producción se vende en la tienda del dominio a una clientela turística y local, pero también a unos profesionales reunioneses que son cada vez más numerosos en usar su vainilla (restauradores, pasteleros, vendedores de helados…). Una pequeña parte de la producción se exporta en el mercado japonés.

Su vainilla existe bajo varias formas: vainas, extractos, polvos pero también sal, jarabe, jalea, crema de caramelo, aceite, vinagre, todo aromatizado con vainilla. Cada año, más de 20 000 visitantes descubren así su trabajo gracias a las visitas organizadas y pueden volver a casa con sus productos. Cada año, son 5 toneladas de vainilla verde que se transforman en una tonelada de vainilla lista para el consumo, lo que representa 500 000 vainas preparadas a mano de forma artesanal.

 

Fuente : Linfo.re (foto Véronique Hummel)

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